PresentaciónTurísmoBlogshoybolivia | FacebookJuegosRSSYoutubeTwitterMóvil
Sábado 25 de octubre 2014 Contacto
InicioDestacadasEspecialesEconomíaPolíticaEmpresaLa PazSanta CruzCochabambaPaísMunicipio cruceñoMundoVideos especialesDeportesTecnología
EspectáculosCuriosidadesArte y CulturaHoy EventosMujer
           
Norah Soruco de Salvatierra

Nuestros Indígenas


2012-06-19 - 22:40:11

Este siglo advino bajo cambios de paradigmas, con manifestaciones diversas según el grado de avance del desarrollo del pensamiento y del ejercicio político. Una de  las constantes de este proceso,  es el reconocimiento de las minorías: mujeres, indígenas, jóvenes, entre otros.

En Bolivia el tema indígena se constituyó en el eje central de la personalidad asumida por los movimientos políticos primero  y del partido de Gobierno después.
Hacen ya varios lustros que asistimos a la presencia imponente, respetable y admirable de los indígenas de las tierras bajas, ahora acompañados de sus pares de las tierras altas, abriéndonos los ojos hacia las causas justas, esas que saben mirar lejos por sobre las circunstancias adversas del presente.

Los valores que silenciosamente nos trasmiten son la perseverancia de objetivos justos no sólo para ellos, sino para todos, porque se irradian al bienestar duradero poniendo empeño, valor y entrega con inmenso sacrificio.

Cuando impera la violencia como forma de imposición de ideas, conductas e intereses, cuánta falta nos hace volver a los valores, esa riqueza intangible que los bienes materiales han sacrificado, esos valores indispensables para avanzar como sociedad y como país, para volver a hablar de desarrollo, integración y sana convivencia.

Cuando nos ha tocado compartir con ellos algunos espacios de trabajo, escasos lamentablemente, constatamos que los indígenas tienen muy claro el horizonte que quieren alcanzar, los que perfilarán su inclusión en la sociedad, donde la violencia no es el camino escogido. 

Con la paciencia que da la sabiduría han ido poco a poco calando la piedra y alcanzando algunos logros, como ser miembros de las instancias que toman decisiones, como órganos deliberantes de los Gobiernos Departamentales y Municipales. Esos niveles de decisión donde ellos participan hoy, son los instrumentos para que las políticas públicas y sus respectivas inversiones lleguen a sus territorios, ya no como dádivas de alguna autoridad generosa, sino como derechos plenos.

Los actos serenos pero debidamente pensados son criticados por aquellos que predican la inclusión pero que en su fuero interno se niegan al desarrollo e integración de los indígenas. Así, se pretendió estigmatizar a  Dña. Justa Cabrera, cuando asumió como Sub Alcaldesa; como también a  Don Adolfo Chávez por un convenio con el Gobierno Departamental, negándoles el derecho a trabajar por su gente. ¿Qué de malo tiene esto? ¿Porqué los demás lo hacen todos los días y no está mal, pero en el caso de ellos sí lo está?. Eso sólo tienen un nombre: discriminación.

Entre la legislación que se aprueba con bombos y platillos “para exportación” y la realidad de su cumplimiento, hay todavía mucho trecho.  No obstante, hay que trabajar por hacerla realidad, con su asimilación en nuestras conciencias y conductas.

La migración campo-ciudad de indígenas y campesinos sigue en aumento y los lleva a más pobreza y a una casi total desocupación. Aquí ya no basta la solidaridad declarativa, si no se acompaña de soluciones reales y comprometidas.

Es preciso tomar medidas centrales.
En las ciudades, dotarles de  espacios donde se asienten dignamente, junto con talleres y asesoramiento técnico para el desarrollo de emprendimientos que les generen empleo e ingresos permanentes, así como acceso a la educación, la salud y los servicios básicos. En sus pueblos, la asignación de presupuesto para infraestructura y desarrollo productivo, respetando su hábitat, su íntima relación con la naturaleza a la que ellos responden.

Este y no otro es el objetivo de las marchas que realizan con tanto sacrificio y a la que las autoridades debieran atender con premura por sobre todos los cálculos políticos, en vez de esperar (y desear) su agotamiento.

*Ciudadana en ejercicio

Más publicaciones de Norah Soruco de Salvatierra
DATOS

¿Fracasó la derecha en las elecciones?

No
Ver Resultados

Copyright © Hoybolivia.com Reservados. 2000- 2014
Optimizado para Resolución 1024 X 768 Internet Explorer 4.0, Netscape 4.0, Mozilla Firefox 2.0